INGREDIENTES:
- 1/4 Kg de carne de ternera y 1/4 de cerdo, todo mezclado
- Ajo y perejil picado (así como un par de cucharadas en total)
- 4 ó 5 champiñones picados muy pequeños
- 2 huevos enteros
- 3 cebollas medianas
- 2 rebanadas de pan de molde
- un vaso de leche
- 1 cucharada de mostaza
- Medio vaso de buen vino blanco o jerez seco
- Aceite de oliva virgen para freir las albóndigas (no demasiado para no hacerlo muy grasiento. Yo calculo más o menos que cubra el fondo de la sartén y que la sartén sea más profunda que ancha para aprovecharlo mejor).
ELABORACIÓN:
- En una sartén rehogais el ajo, el perejil y los champiñones y los dejáis enfriar (con una cucharada de aceite)
- En otra sartén pochais hasta que estén muy blanditas y transparentes media cebolla o dos chalotas cortaditas muy fino (con una cuharada de aceite)
- Ponéis el pan a ablandar dentro de la leche con una cucharadita de mostaza buena (Dijon)
- En un bol grande mezclais todo: las dos carnes, el pidadillo de ajo y perejil, la cebolla, el pan empapado en la leche y mostaza y los dos huevos y con la mano mezclais todo muy bien para que cada bola lleve algo de todo. Salpimentais y hacéis las bolitas. Truco: para que no es os peguen en las manos, hay que mojar las manos con agua a menudo. Las pasais por harina y las acabais de redondear (que no entre harina dentro de la carne, solo en la superficie).
- Echais el aceite en la sartén Las freís ligeramente (solo que queden doraditas por fuera porque luego se terminan de hacer en la salsa).
- Cuando hayais terminado y en la misma sartén que las habéis frito, freís las 2 cebollas y media restantes cortadas en rodajas hasta que estén bien blandas.
- En ese punto añadís medio vaso de vino blanco o de jerez seco y lo dejais al fuego hasta que notéis por el olor que ya se ha ido el alcohol.
- Esa salsa que ha debido de quedar algo espesa por los restos de harina que tenía el aceite de freir las albóndigas, la pasáis por la batidora hasta que esté bien triturada.
- Echais la salsa en una cazuela que no sea muy alta y ponéis en ella las albóndigas. Las poneis a fuego bajo (que haga chup-chup muy lentamente) unos 1o minutos, con ciudado de que no se pegue, siempre meneando la cazuela a menudo para que el fondo no se pegue, cosa que es fácil porque la salsa lleva un poco de harina. Y ya están listas.....
- Truco: si la salsa queda demasiado espesa, la aligerais con unas cucharaditas de leche o caldo de verdura que tengáis por la nevera y si queda demasiado líquida, desleís una puntita de maizena en agua fria y la añádís con cuidado antes de poner las albóndigas en la cazuela.











